El clásico del pasado sábado acabó con la victoria justa y clara por 0-2 del Barcelona, que ya es líder en solitario y además con el 'goal average' particular a su favor. Se han vertido ríos de tinta sobre el partido y se ha analizado hasta la saciedad en radios y televisiones, pero yo también quiero aportar mi granito de arena al debate, sobre todo porque creo que en muchos frentes están errando en el análisis de la derrota del Real Madrid y, por ende, en la búsqueda de las soluciones.
Esta temporada ha quedado clara una cosa que explica, por sí sola, la victoria del los de Pep Guardiola en el clásico. El Madrid se empequeñece en los grandes partidos mientras que el Barcelona se agranda. En carácter competitivo, ganan los azulgranas por goleada. Cuando llega un partido importante, a vida o muerte, Messi, Xavi y compañia dan lo mejor de sí mismos, mientras que Cristiano Ronaldo, Higuaín y sus compañeros sacan a pasear su versión más espesa y gris. Encontrar la explicación a esto ya es otro cantar porque parece inexplicable que grandes futbolistas de los dos equipos den un rendimiento tan dispar.
¿Qué le falló al Madrid en el clásico? La pegada. La misma que le había llevado a ganar tantos partidos este año fue la que le faltó en el Santiago Bernabéu en el Día D.
El Madrid, más allá de errores puntuales, defendió bien. Sin embargo, lo que no hizo nada bien fue atacar. Faltó fluidez ofensiva (no es la primera vez) y se fue al descanso sin haber probado a Víctor Valdés, en gran parte por su ineficacia al lanzar los contragolpes. Hubo tres jugadas en la primera parte, dos de ellas protagonizadas por Marcelo, que fueron de traca. Contraataques en igualdad de fuerzas que acababan en nada porque el que llevaba la pelota elegía la peor opción. Y en los tres casos fue buscar un pase a un compañero que no estaba mejor colocado en vez de intentar recortar a un defensor y chutar a puerta. Seguro que Marcelo, si se encuentra en la misma situación ante el Almería, regatea a su marcador y dispara. Parecía que el balón quemaba, y no sólo al brasileño. Sólo Cristiano intentaba buscar la jugada individual, aunque con el mismo acierto (nulo). Se ha hablado tanto de chupones en la plantilla blanca que se ha producido el efecto contrario, y tan malo es ser individualista en exceso como no arriesgar nunca en el uno contra uno.
Tanto Pellegrini como Guardiola prepararon el clásico pensando en anular las virtudes del rival. Los dos técnicos contaban con mantener su portería a cero y que sus muchachos aprovechasen alguna oportunidad suelta. Sólo el Barcelona cumplió ese guión hasta el final. Ganó sin el chorreo que he leído por ahí; con suficiencia, eso sí, pero sin alardes. Tener el balón está muy bien, pero si no se le da sentido a la posesión sirve de poco salvo para matar un partido en el que estás por delante en el marcador. El líder tuvo más posesión (lógico), pero como ya he dicho y se ve en el enlace de arriba, disparó cuatro veces a puerta.
Pellegrini no es el único culpable
Ahora, Florentino Pérez debería salir a la palestra y decir que Pellegrini seguirá en el club la próxima temporada pase lo que pase en la Liga, que seguramente será para el Barcelona.
Lo que tiene que hacer el Madrid, más en concreto Jorge Valdano y Miguel Pardeza, incluso Florentino, es sentarse con Pellegrini y hablar de altas y bajas. El chileno debe tener voz y voto en la configuración de la plantilla. Tan mal no lo puede estar haciendo si el Madrid está batiendo récords de puntos y victorias y sólo está por detrás del mejor Barça de la historia. El proyecto de Florentino necesita estabilidad y un par de retoques para el año que viene, que se pueden pagar con los descartes. Dar otro bandazo en la dirección del equipo no traería nada bueno, y menos observando la lista de futuribles.
Un saludo
PD: Tampoco se puede dejar a Xavi tan suelto porque luego pasa lo que se vio el sábado: dos pases y dos goles. Falló la presión a uno de los dos hombres clave del Barcelona, lo que unido a los despistes con Messi fue letal.

El Barsa ganó con poco (genialidad de Xavi-Messi y una contra perfectamente definida). A mi eso me indica que aún hay bastante diferencia entre ambos equipos. Y también influyó lo que ha sido la tónica en las tres debacles del Madrid esta temporada: falta de pegada en momentos cruciales. Al Alcorcón un solo gol en dos partidos y al Lyon ni se le atacó en la ida y se le perdonó en la vuelta...
ResponderEliminarAunque escribir esto tras el empate del Espanyol - Barcelona es menos doloroso jejeje al final hay liga!!
La diferencia entre los dos equipos es notable en los partidos a vida o muerte, sin duda. El Barcelona con poco los saca adelante, mientras que el Madrid se atasca. Necesita un mediapunta creativo aparte de un lateral izquierdo como el respirar.
ResponderEliminarUn saludo
PD: En breve tienes comentarios sobre la última jornada (estoy con ellos). ¡Hay Liga!
Hombre, con poco con poco... Yo me refiero únicamente a este partido. El Barsa no tuvo que hacer gran cosa para ganarnos (que es lo que más me jode). Al Arsenal, Inter y alguno más les dio un soberanísimo baño con un juego espectacular.
ResponderEliminarComo diría el comentarista del Satelite Digital antiguo: "Hay liga, vaya si la hay!!" :D
Yo me refería a que al Barcelona le hace falta poco para sacar adelante los partidos grandes (véase el caso del Stuttgart), aunque normalmente es en esos encuentros donde se agiganta y da lo mejor de sí (ante el Arsenal, por ejemplo). El Madrid, en cambio, se empequeñece.
ResponderEliminarUn saludo