Tanto en el Madrid como en el Barcelona, todos sabían que la penúltima jornada era decisiva. Los azulgranas visitaban a un rival que se juega clasificarse para la Champions, y la posibilidad de un tropiezo en forma de empate o derrota estaba ahí.
Sin embargo, como viene siendo habitual salvo en la eliminatoria de Champions ante el Inter, el Barcelona ofreció su mejor versión cuando más se jugaba. Llegó a ponerse con tres goles de ventaja con los tantos de Messi, Bojan y Pedrito, y sólo en la segunda parte pasó apuros cuando en un par de minutos el conjunto hispalense logró sendas dianas por medio de Kanouté y Luis Fabiano. La posibilidad del empate, y por ende del cambio de líder, flotaba en el ambiente, pero al final no llegó. El Sevilla se queja de un penalti al delantero malí, que para mí lo fue, pero igual que otro cometido sobre el azulgrana Pedrito, que está completando una temporada impresionante que quizá le lleve al Mundial.El Madrid, por su parte, se atascó parte del encuentro ante el Athletic, en parte por el planteamiento del técnico Joaquín Caparrós, y en parte porque tenía la cabeza puesta en otro estadio a cientos de kilómetros del Bernabéu.
Las noticias que llegaban del Sánchez Pizjuán eran muy malas y lo acusaron los jugadores de Manuel Pellegrini, que empezaron bien, con fuerza, logrando un gol de penalti por obra de Cristiano Ronaldo (la expulsión de Amorebieta fue excesiva), pero luego se desinflaron con el tanto de Bojan. La falta de intensidad provocó el golazo de Yeste, pero éste parecía un mal menor viendo que la fortuna era adversa. En la segunda mitad, con los goles del Sevilla, rugió el Bernabéu y recuperó la fe el equipo, que acabó goleando al Athletic sin piedad. Higuaín, Sergio Ramos, Benzema y Marcelo batieron a Iraizoz. Sin embargo, el milagro del empate en Sevilla nunca llegó.Todo se decidirá en la última jornada
El domingo, la Liga se decidirá tanto por arriba como por abajo. Es curioso, pero Madrid y Barcelona se enfrentan a Málaga y Valladolid, respectivamente, dos equipos que están metidos de lleno en la lucha por evitar el descenso. El Barcelona cuenta con la notable ventaja de jugar en casa, con el calor de su público, que acudirá en masa para festejar el título. La verdad, todo lo que no sea una victoria azulgrana sería una completa sorpresa, un tropiezo que entraría en los anales del fútbol español si lo aprovechaba el Madrid. El equipo blanco se juega sus opciones en Málaga, y tampoco duda mucha gente de que se llevará los tres puntos. Ha ganado todos los partidos de la segunda vuelta menos el del Barcelona, y está claro que va a ofrecer pelea a su gran rival hasta el final. Su objetivo era llegar a los 98 puntos, que parece que van a ser insuficientes para ganar el campeonato salvo que Javier Clemente y los suyos digan lo contrario.
Tiene gracia que el madridismo se tenga que encomendar a un entrenador por el que no siente ninguna simpatía, y el sentimiento es recíproco.
¿Habrá batacazo y la Liga acabará en las vitrinas del Madrid? ¿Se impondrá la lógica y el Barcelona ganará el título con la friolera de 99 puntos? Lo sabremos el domingo a las 21:00.
Un saludo

Creo que los madridistas podemos olvidarnos de la Liga: se rumorea que Clemente va a hacer un marcaje individual a Messi. En mi opinión me parece un suicidio total, a los que hay que marcar es a los que le surten de balones (ver Argentina, bueno, ahí es que no le surte nadie jejejeje).
ResponderEliminarYo tengo muy poca fe en lo que pueda hacer el Valladolid, aunque los milagros existen. xD En cuanto al marcaje a Messi, a mí me parece un suicidio porque es un jugador muy difícil de marcar sin hacer falta (con la consiguiente tarjeta). No obstante, si saliera bien la cosa, y teniendo en cuenta que Xavi no puede jugar por sanción, el Valladolid habría dado un paso importante para lograr un buen resultado. Que ya digo que veo casi imposible.
ResponderEliminarUn saludo
PD: A falta de Xavi, recuperan a Iniesta, pero no sé en qué estado de forma llegará al partido.